Resultados más destacados

El primer resultado que hay que mencionar es la creciente participación de municipios en cada convocatoria lo que refl eja una alta apropiación del programa PUEBLOS VIVOS. La participación continuada en PUEBLOS VIVOS suele ir acompañada de una partida presupuestaria destinada al rubro turístico, algo novedoso en casi todos los presupuestos locales.

En la tabla 3 se muestra la evolución en términos de participación en el programa, además del incremento en la constitución de CDT en todo el territorio nacional. En el primer año de operación se contó con 56 municipios inscritos y en el quinto año fueron 222 municipios de los 262, lo que supone un aumento del 296% y una cobertura nacional del 85%.

Se convierte así a los actores locales, en muchos casos desarticulados, poco organizados y desinformados, en actores de cambio capaces de trabajar en base a una visión común de desarrollo de largo plazo y capaces de decidir autónomamente.

Gracias a este empoderamiento territorial se ha logrado posicionar a cada uno de los municipios, muchos de ellos hasta entonces invisibles, y se ha estimulado a cada uno a esmerarse por encontrar un producto estrella que lo diferencie. Además, las municipalidades junto con la ciudadanía, han participado activamente en acondicionar y embellecer sus sitios de interés, no solo aportando tiempo y recursos sino también gracias a medidas de reordenamiento, iluminación, pintura o de recogida de basura.

La labor de CORSATUR ha sido contundente y a medida que el programa se ha ido consolidando, se han generado dinámicas de turismo interno desconocidas en el país. El turismo interno, pilar central de PUEBLOS VIVOS, se ha desarrollado en este quinquenio como demuestran los datos registrados:

El movimiento turístico refleja un cambio actitudinal en la población, convirtiéndose así la población salvadoreña en turista nacional consumidora de su propia cultura y su propia historia, tras haberse visibilizado un patrimonio y unos recursos turísticos que permanecían dormidos. Como explica el profesor Arocena gracias al rescate de la identidad territorial se consigue un efecto positivo aparejado ya que el arraigo actúa como una verdadera palanca de conversión productiva y de renovación social.

Además del fomento de valores culturales nacionales, PUEBLOS VIVOS ha propiciado la consecución de otros resultados intangibles como la protección del medioambiente. A través de la sensibilización y el estímulo a los sectores empresarial, civil y público, se ha creado una conciencia turística que respeta el entorno, visto como un recurso atractivo para potenciales visitantes. Otro logro intangible, aunque sea indirecto, es la revitalización del espacio público (calles y plazas) en un momento en que había entrado en crisis, como lugar de reconocimiento, interacción social e igualdad (Troitiño, 2001) a causa del uso sistemático de barreras físicas (cerramientos) o privatizaciones excesivas (invasión del vehículo privado). PUEBLOS VIVOS, gracias a la asistencia técnica y al reordenamiento urbano que promueve en las municipalidades, facilita la multifuncionalidad del espacio público y la comunicación social, generando un sentimiento de pertenencia y de participación en la vida cotidiana de la localidad; en definitiva, una cultura de paz.

Otro logro del programa, consecuencia de los resultados anteriores, es la generación de empleos y oportunidades laborales gracias a la creciente demanda turística interna:

Igualmente cabe destacar el fomento del emprendedurismo en el sector, habiéndose fundado el 73% de las empresas participantes en la Feria anual de Pueblos Vivos de 2013 durante el quinquenio de vigencia de la estrategia de PUEBLOS VIVOS.

En definitiva, empleando el turismo como “catalizador”, se ha podido articular un complejo entramado relacional que favorece la creación de vínculos comunitarios en el territorio y que dinamiza la economía local como un proceso de crecimiento endógeno, lo cual abona el terreno para atraer turismo internacional.

 

 

Compartir